Teul de Glez Ortega Zacatecas

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jueves, 15 de noviembre de 2012

El arte se debate hace ya largos años en la tensión entre el deseo de autonomía y la dificultad de trascenderla.

El arte se debate hace ya largos años en la tensión entre el deseo de autonomía y la dificultad de trascenderla. Desde las teorías del arte por el arte en el siglo XIX, pasando por las llamadas vanguardias históricas que marcaron a fuego la primera mitad del siglo XX hasta la contemporaneidad, diversas prácticas artísticas han actuado polarmente entre la búsqueda de un lenguaje autónomo y la utopía de trascender el propio campo y fundirse en la praxis vital de lo social. Sin embargo, a pesar de estas contracciones los vínculos entre esa esfera “ideal” de lo artístico y la realidad más próxima han resultado siempre estrechos, y sus límites, porosos. Agradezco la invitación a esta mesa de reflexión, y propongo su continuidad sin olvidar, los temas relevantes que podrán ser tratados en el marco de las discusiones, para que se traduzcan en  proyectos y/o avances individuales. La lista no es exhaustiva y no se espera que los temas se aborden íntegramente ni en este orden.
.- Técnica y sociedad
.- Públicos, recepción y audiencias
.- Arte y mercado
.- Vanguardia y cultura de masas
.- La profesionalización del escritor/fotógrafo, etc.
.- Mitologías de la cultura de masas
.- Imagen y cultura: medios audiovisuales
.- Espacios y medios: el transporte y la comunicación, la ciudad, la nación, la frontera.
    trasnacionalización y las redes, la mundialización.
.- Tiempos y medios: la actualidad y la instantaneidad.

Mi  hipótesis de trabajo es que, en el terreno específico de la poesía local  e hispanoamericana, los procesos de movilidad e indeterminación del sistema literario están producidos por el énfasis dado a los mecanismos de interdisciplinariedad e interculturalidad de origen no literario, que conduce a la apertura y fragmentación de los modos canónicos de acreditación literaria. Este proceso se deriva de una nueva noción de cultura y sociedad de índole pluralista y relativista, que coincide con algunos postulados postmodernistas al situar sus preocupaciones en ámbitos considerados tradicionalmente como locales o periféricos, y con el fenómeno global de crisis de los grandes relatos.
Esta hipótesis es el eje central de un proyecto de investigación que pretende caracterizar algunas modalidades actuales de acreditar textos como literarios, destacando contenidos temáticos y estructuras que han sido excluidos, han permanecido ausentes o han tenido escaso relieve en las variedades hispanoamericanas del canon de la literatura occidental (Bloom 1995). Por razones de pertinencia histórica, teórica y metodológica, consideraremos exclusivamente los textos poéticos que constituyen estas zonas difusas y movibles, en lugar de la totalidad de la poesía o la literatura del período y sus expresiones de reflexión metapoética. El segundo objetivo de este proyecto consiste en explicar la función de los procesos de mutación interdisciplinaria y de interculturalidad en la conformación de estas zonas de indeterminación, alteración y posibilidades de ampliación de los principios y normas que rigen la incorporación de los textos en el conjunto de los poemas considerados legítimos y valiosos por la tradición. Por ello, este trabajo sólo presentará los fundamentos teóricos, el problema central y las estrategias principales del corpus en estudio, lo que se ejemplificará de modo somero.

Una visión tipológica de la literatura contemporánea permite observar que los géneros convencionales han perdido estabilidad y se han confundido con otros de naturaleza análoga o diferente, que han aparecido géneros y textos intermedios, confusos, ambiguos, híbridos, y que estos cambios se producen en interacción con géneros y discursos convencionalmente considerados no-literarios. Un fenómeno
semejante se percibe en sectores científicos en relación con la literatura, donde estos hechos presentan rasgos de mayor intensidad y complejidad. La puesta en crisis y ruptura de los modelos canónicos de la literatura y del discurso mediante las estrategias de la parodia, la distorsión, la reproducción en serie, la mezcla, fusión o hibridismo de los textos y géneros dominantes y estables de la tradición, las variadas modalidades de la transtextualidad, etc., han roto o debilitado la naturaleza y los tipos de los textos conocidos, han diluido los límites y abierto las fronteras entre ellos, al mismo tiempo que han puesto en duda la influencia, el sentido y la validez de conceptos como verosimilitud, realismo, ficción, referente,
veracidad, y su conexión necesaria con determinadas clases de oralidad y de escritura.

Todo esto es una expresión actual de la condición histórica de la literatura, que es un campo inestable generado por una noción difusa, plural y heterogénea, tanto entre los propios escritores como entre teóricos, críticos e historiadores. La literatura es un hecho de textualidad escritural variable, complejo e
interdisciplinario, que en distintos momentos, culturas y sociedades ha sido definido y legitimado desde disciplinas y tendencias filosóficas y científicas variadas (estética, historia, psicología, sociología, retórica, lingüística, semiótica, estilística, existencialismo, marxismo, estructuralismo, decontructivismo, hermenéutica, etc.).

La discusión sobre el canon hispanoamericano se ha estado haciendo desde perspectivas disímiles. Por un lado, los fundadores de un canon global para los países de América Latina han empleado metodologías distintas, pero han coincidido en una visión historicista, ideológica o científica de una literatura que formaría parte de un proceso universal (=europeo) a pesar de su especificidad, y en la índole artística de las obras seleccionadas (Alfonso Reyes, Pedro Henríquez Ureña, Roberto Fernández Retamar, Cedomil Goic, entre los principales). Los historiadores y críticos han seguido en forma explícita o implícita los lineamientos de estos autores (Anderson Imbert, Torres Rioseco, Promis, Alegría, etc.).
Esta situación ha provocado también la necesidad de buscar modalidades más apropiadas de leer estos nuevos textos y textualidades. A mediados de siglo predominaron las lecturas inmanentistas e historicosociales de la literatura, que no consideraron en forma explícita el origen europeo de sus categorías de recepción, evaluación y juicio, ni tampoco el carácter mutable y oblicuo de las estructuras del texto poético. Las teorías dominantes han concebido la literatura como un tipo de escritura de evolución y estructura universal, de índole homogénea, unitaria y estable (Roman Jakobson 1973; Barthes et al. 1970; Greimas et al. 1976; López-Casanova 1994).
Ha predominado una visión sintáctico-semántica del texto, a veces muy preocupada de la relación con elementos de la circunstancia social de la cual sería reflejo (Lukacs, Goldman y otros), pero sin  considerar en forma significativa su modo de leerlo. Sólo en las últimas décadas se han desarrollado modalidades distintas de considerar el texto literario, particularmente desde las teorías de la recepción (Iser, Jauss, Riffaterre, Fisch, etc.) y la perspectiva semiótica, que incluye la dimensión pragmática (Eco, Van Dijk, Schmidt, Mignolo, Lázaro Carreter, Mayoral Ed., Culler, etc.). Junto a estas visiones textualistas se han desarrollado otras de índole interdisciplinaria pero que oscilan hacia la filosofía, el psicoanálisis, la historia y otras disciplinas particulares (p. ej., Asensi 1990; Cuesta 1991; Culler 1982; Di Girolamo .

El hibridismo cultural, que es la construcción de poemas con elementos tradicionalmente considerados no poéticos, provenientes de sectores étnicos y culturales disímiles y de lenguajes inhabituales en la lírica, que logran coherencia poética mediante la técnica del macrotexto (Segre 1985) y la codificación plural. Por lo tanto, estos textos se caracterizan por la aparición de campos interculturales considerados habitualmente como subalternos o marginales, como la construcción de textos interdisciplinarios e interculturales por parte de poetas de origen o cultura mapuche (Queupul, Lienlaf, Chihuailaf, Huenun) y no mapuche, es decir, criollo o europeo (Vulliamy, Riedemann, Riveros, Troncoso, Vicuña, entre otros). Son textos escritos de acuerdo a reglas de interdisciplinariedad e interculturalidad, es decir, mediante el uso de contenidos, retóricas y estilos provenientes de diversas etnias, culturas y disciplinas, para conformar textos poéticos convencionales y macrotextos.




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