Hora y Media de Vergazos
La literatura no nos lleva a un conocimiento comprobable o refutable, por lo no se le puede asimilar al que nos ofrece la ciencia.
Platón, dio el banderazo inaugural a la enemistad entre la filosofía y la retórica, pero ni siquiera el mismo Platón puede ir demasiado lejos en el eje de las oposiciones que estructura su pensamiento.
“La filosofía suele adoptar una forma literaria y la literatura es frecuentemente filosófica”
Desde sus respectivos orígenes se puede constar la imbricación entre filosofía y literatura:
Los héroes y los dioses de Homero son figuras conceptuales (Aquiles o el valor, Ulises o la astucia, Ares o la guerra); Parménides en su famoso poema está no solo parafraseando a Homero sino también prolongando su temática, de forma que de manera circular, la Odisea nos ayuda a interpretar el poema de Parménidez, como lo ilustra Cassin en su libro “El efecto sofistico”
Ante estas pretensiones del arte y la literatura a erigirse en una suerte de cúspide de la cultura, se antoja prudente, sobre todo ahora que la globalización dio a la imaginación una cohesión que no existe, y es algo de lo que sólo hace unos años se ha empezado a hablar.
Vivimos en una época de hipocresía total, la dictadura económica percibe un exquisito ecfrasis “ninguna idea verdadera puede decirse sin palabras hechas a su medida”.
Neri Tello, en su libro Hora y Media de Vergazos y otros cuentos para leer sentado, supone un recorrido por los fantasmas y obsesiones de tradición realista de la literatura deudora de la concepción beat de la literatura.
Neri Tello escribe sin artificio, sin alambicamiento en una línea estética directa que tiene como telón de fondo a su propia generación. Es un libro de cuentos que exhuma los rincones de la memoria, la intención denunciadora de un infierno mayor, que exhala inocencia, en las imágenes visuales, auditivas, olfativas y táctiles que el autor cultiva con destreza sorprendiendo al lector por la fuerza de sus desenlaces.
No propone teorías ni conclusiones, cosa que es de agradecer, sin embargo Neri Tello deja un retrato digno y devoto de la generación “Acid Sex”. Su slogan “tranquilo no voy a revelarles nada, porque, a veces, lo que viene es aún peor de lo que se va”.
Como sin duda lo comprueban los descabezamientos que vienen robando la atención, ahora que hemos alcanzado la espeluznante cifra de 7,000,000,000 de individuos, qué, démosle un repasillo a Malthus: llenamos las manifestaciones en contra de ese fantasma tropical denominado neoliberalismo.
Ocho cuentos donde la ironía tiene un peso enorme, porque el ser humano es irónico; es decir conoce como arreglar los colores de la televisión para disfrutar de los escándalos dorados y pechugas al aire de las estrellas hollywoodenses.
En mi, volvió a sonar el aplauso de admiración y el relámpago de la fotografía, ante ocho cuentos, cargados de anécdotas, de seres que se entrecruzan en la reconstrucción de época en esta ciudad, que va quedando huérfana de rebeldía.
[1] Neri Tello, Hora y Media de vergazos y otros cuentos para leer sentado. Gdl, 2011 Incendiari Ediciones
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