Se dice que la literatura es una representación de la realidad y que a través de ella podemos ver el mundo desde una perspectiva más crítica y analítica, seguramente en ocasiones también más bella o escalofriante; entonces, la ficción se convierte en una herramienta para la formación de individuos ilustrados, cívicamente activos, por eso, no es extraño que los libros de texto de literatura coincidan en la publicación de ciertas obras, de ciertos autores.
Raúl Zurita por ejemplo.
Con la cara ensangrentada llamé a su puerta:
Podría ayudarme -le dije- tengo unos amigos afuera
"Márchate de aquí -me contestó- antes de que
te eche a patadas"
Vamos -le observé- usted sabe que también
rachazaron a Jesús.
"Tú no eres El -me respondió- ándate o te
rompo la crisma. Yo no soy tu padre"
Por favor -le insistí- los tipos que están
afuera son hijos suyos...
"De acuerdo -contestó suavizándose- llévalos
a la tierra prometida"
Bien: ¿pero dónde queda ese sitio? -pregunté-
Entonces, como si fuera una estrella la que
lo dijese, me respondió:
"Lejos, en esas perdidas cordilleras de Chile"
No hay comentarios:
Publicar un comentario